Las claves de la bioenergía

Cada vez que hemos empleado cualquiera de nosotros algo de madera en una chimenea para calentarnos o para cocinar, hemos recurrido, técnicamente, a la energía de biomasa. Concretamente, la biomasa es la cantidad de energía que almacena cualquier entidad biológica. Podemos aprovechar esta energía de muchos modos y para diferentes fines. La forma más habitual, como parece obvio, es la quema convencional, con la que podemos obtener energía térmica y/o luz a partir de un vegetal. Sin embargo, también es posible convertir la energía almacenada de un ser vivo en electricidad. ¿Cómo funciona la bioenergía?

Caña de azúcar, habitualmente usada para bioenergía.

Habitualmente, para la bioenergía se emplean recursos de deshecho o cultivos especialmente dedicados. Plantas recias que no tienen otros usos pero que albergan mucha energía, productos de deshecho del cultivo de maíz o de cereales, o los excrementos de las instalaciones ganaderas; o incluso los productos animales no aprovechables para el consumo humano, son el tipo de materiales que se emplean para su conversión en electricidad. Todos estos elementos son productos renovables. Las plantas obtienen su energía directamente del Sol, y los excrementos no van a dejar de producirse por mucha bioenergía que produzcamos. Sin embargo, esta circunstancia no convierte inmediatamente a la biomasa en energía limpia. Las formas más habituales de aprovechamiento son muy contaminantes: la mera quema de materiales vegetales sin procesar produce altísimas cantidades de dióxido de carbono, y, además, es muy ineficiente, pues tan solo se llega a aprovechar un 10% de la energía de la biomasa en forma de calor y/o luz útiles.

De todos modos, existen muchas otras maneras de producir bioenergía con una eficiencia mayor y una tasa de polución reducida. Esto no va a hacer que la bioenergía deje de ser contaminante, pero desde luego, la hace viable en muchas ocasiones. Vale la pena mencionar que este tipo de producciones son siempre menos contaminantes que la quema de petróleo o de carbón, por lo que suponen un paso adelante ya de por sí.

Pellets de madera

Existen dos formas de obtener recursos para la bioenergía: la natural y la residual. La primera de ellas emplea materiales obtenidos directamente de la naturaleza para el propósito de producir energía. En muchos casos, se talan bosques o se destruyen terrenos naturales para el empleo de esas zonas con el propósito de producir materiales para la quema. Este tipo de actividades suponen un riesgo en forma de la destrucción del medio ambiente. Sin embargo, los materiales residuales que se emplean para la producción de energía, y que, de otro modo, no irían a ninguna parte, sí que encuentran en la bioenergía un buen fin para su aprovechamiento completo. Estiércol, serrín, basuras, y otros residuos pueden ser aprovechados para generar energía en instalaciones dedicadas.

A la hora de definir el tipo de energía que puede extraerse mediante la bioenergía, podemos hacer una distinción entre el uso eléctrico y el uso térmico:

  • El uso eléctrico hace referencia a la quema de biomasa en gran escala, en instalaciones dedicadas, para la producción de energía eléctrica. Este tipo de equipos son muy costosos, por lo que son propiedad de grandes energéticas o de Estados. Las plantas térmicas de biomasa queman los materiales orgánicos para calentar agua, que se hace pasar a través de una turbina, produciendo electricidad. En esencia, su funcionamiento es similar al de una central térmica de carbón o de petróleo, pues lo único que varía es el material que se emplea para la quema. A pesar de emplear productos renovables, estas centrales siguen produciendo grandes cantidades de gases invernadero, por lo que no son una forma limpia de obtener energía.
  • En cuanto al uso térmico de la biomasa, se trata del empleo que los particulares pueden hacer de este tipo de obtención de energía térmica, ya sea como método de calefacción, de cocina, o para calentar agua. Más allá del hogar tradicional, que emplea madera o carbón vegetal, existe una gran cantidad de diseños y modelos en el mercado de calderas y estufas de biomasa. Ya sea para alimentar un circuito de agua para calefacción, o para atemperar una casa, este tipo de ingenios suelen emplear biomasa expresamente compactada y preparada para su quema por particulares. El ejemplo más célebre son los pellets, habitualmente hechos a partir de serrín compactado. La ventaja de estas calderas reside en que su uso es mucho más económico para el usuario que las de gas natural o la calefacción eléctrica. Sin embargo, producen gases invernadero como consecuencia de la quema. Puede que te interese adquirir una estufa o una caldera de biomasa para tu casa, se trata de una opción que se ha encontrado en auge en los últimos años, y este tipo de equipos se encuentran a precios bastante económicos.
Carbonera

Cabe reseñar que una forma muy común de biomasa es la pirólisis de la madera. Se trata de una técnica que se lleva empleando desde la Edad Antigua para producir carbón, un material más potente que la madera al ser quemado. El lugar donde este proceso se lleva a cabo se denomina “carbonera”. En estas estructuras, la madera se quema en un proceso anaeróbico (sin oxígeno) durante semanas, hasta que la carbonización produce un materal muy parecido al carbón mineral con un contenido de carbono de más del 90%. Sin embargo, tanto el proceso de producción del carbón vegetal como su quema es altamente contaminante, se encuentran en decadencia.

Ventajas de la bioenergía

  • Es renovable, por tanto: inagotable.
  • Disminuye la dependencia de combustibles fósiles, altamente contaminantes.
  • Permite aprovechar materiales de deshecho que normalmente serían descartados.
  • Es hasta 4 veces más barata que la energía convencional.
  • Permite emplear muchos materiales distintos para la quema, incluso al mismo tiempo.

Inconvenientes de la bioenergía

  • Las calderas de biomasa rinden menos que las convencionales de carbón, petróleo, o gas natural.
  • Sigue siendo una forma contaminante de obtener energía.

Bioenergía en España

En España, la bioenergía no se encuentra a la par del uso que Europa hace de ella. No está claro si esto es positivo no, ya que esta sigue siendo una forma contaminante de generar electricidad. De todos modos, es una forma razonable y muy barata de calentar tu hogar y de conseguir agua caliente a bajo coste, por lo que te recomendamos echarle un vistazo a la oferta en calderas y estufas de pellets en el mercado. Si deseas seguir ahorrando con tu tarifa eléctrica de energía verde, echale un vistazo a estas tarifas. Compañías como EndesaGas Natural Fenosa Iberdrola cuentan con tarifas de energía 100% renovable. Además, existen pequeñas empresas como Enara o Gesternova cuyo catálogo completo de tarifas son de procedencia verde 100%. Puedes acceder a nuestro buscador para encontrar las mejores tarifas de energía renovable para tu hogar.

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