Cómo blindar tu red WiFi para evitar intrusos

La mayoría de los hogares españoles cuentan con una red WiFi como parte de su sistema de Internet. Aunque existen muchas soluciones distintas para dotar a una casa de conexión web, el sistema WiFi es el modo más extendido, por tradición y por facilidad. “Wi-Fi” es la marca comercial de la actualmente llamada “Alianza Wi-Fi”, que en su origen se creó, bajo otro nombre, para regular los estándares que dominan esta tecnología.

Logo de la Alianza Wi-Fi

Los aparatos Wi-Fi emplean ondas de radio a una frecuencia determinada para establecer comunicación entre sí. Al contrario que en el caso de un cable, donde la señal va confinada, en el caso del Wi-Fi, la señal se transmite por el entorno de forma libre, creando una “zona Wi-Fi”, el área bajo la influencia del router Wi Fi. Por este motivo, resulta más sencillo que alguien se introduzca sin permiso en nuestra red mediante Wi Fi.

Riesgos de que alguien se introduzca en nuestra red WiFi

Son muchos los problemas que puede causar alguien si logra emplear sin permiso nuestra red Wi Fi. Algunos son meras molestias, de mayor o menor calibre, como que baje nuestra velocidad de conexión, pero puede llegar al punto de que nos metamos incluso en problemas con la justicia:

  1. Descenso en nuestra velocidad: el Wi-Fi no es una de las maneras más eficientes de conectar muchos dispositivos a la vez. Aunque es muy conveniente hacerlo, pues no se necesitan cables, es cierto que el ancho de banda que un emisor Wi Fi puede emplear está limitado, y cuantos más dispositivos se conecten, menor será el de cada uno. Si, además, hay más dispositivos de los que pensábamos tener en funcionamiento, por parte de individuos sin permiso, veremos cómo la velocidad de nuestra conexión sufre fuertemente. En casos especialmente graves, podremos llegar al punto de no poder emplear Internet en algunos momentos del día.
  2. Pinchazo en nuestros datos: si los protocolos de seguridad no se han cuidado, es posible para alguien con conocimientos moderados de informática ‘pinchar’ los datos que enviamos y recibimos, y, así, saber lo que hacemos o, incluso, robarnos información sensible, como tarjetas bancarias.
  3. Acceso a nuestros equipos: a menudo creamos redes domésticas de gestión de datos mediante nuestras redes wifi para facilitarnos el control de nuestros dispositivos o para manejar de forma remota algunos equipos, como suele ser el caso de las impresoras. Si nuestra red wifi no dispone de suficientes protocolos de seguridad, es extremadamente fácil para un intruso entrar en nuestros equipos conectados, manejándolos a su gusto, o acceder a nuestras bases de datos o servidores.
  4. Responsabilidad penal: en caso de que los individuos que accedan a nuestra red Wi Fi cometan acciones ilícitas mediante ella, la responsabilidad es, a priori, nuestra, y deberemos demostrar que no eran nuestros equipos los que se emplearon para cometer esas acciones.

Fallos de seguridad frecuentes

  1. Wi Fi sin contraseña: aunque ahora es algo bastante raro, no lo era a mediados de los 2000’, cuando muchas redes Wi Fi no llegaban a ser dotadas de contraseña alguna. El desconocimiento ante una tecnología bastante nueva causaba descuidos como estos, y las redes de sus desafortunados propietarios no tardaban en poblarse de los equipos de usuarios algo más avezados.
  2. Seguridad WEP: los primeros sistemas de encriptación Wi Fi se denominaron WEP. Este es un protocolo que se ha quedado rápidamente obsoleto, pues cualquiera con conocimientos moderados puede sobrepasarlo en muy poco tiempo. Los protocolos WPA y WPA 2 son muy superiores en garantías de seguridad.
  3. Clave Wi Fi de baja calidad: todos podemos imaginarnos que, si le ponemos a nuestra wifi una contraseña como “12345678”, es que no tenemos demasiado interés en mantenerla a resguardo, pero usar contraseñas simples tampoco ayudará. Otro error muy común es no cambiar en absoluto la clave de nuestra red wifi. La contraseña por defecto suele ser conocida pronto en foros, pues a menudo se repiten en los routers de la misma empresa. Lo mejor es cambiarla.

Cómo saber si están usando sin nuestro permiso nuestra red Wi Fi

La forma más rudimentaria de hacer esto es apagando todos nuestros dispositivos que se conecten a Internet, y mirando los pilotos del router. Si siguen parpadeando, es que este está transmitiendo datos, y, por tanto, hay alguien más usando nuestra red. Sin embargo, este método es incómodo, no nos aporta demasiados datos, y solo funcionará si el intruso está conectado en ese mismo instante. Para detectar estas intrusiones, hay otro método mejor: Wireless Network Watcher.

Wireless network Watcher es un programa para Windows y Linux mediante el que podemos comprobar la IP y naturaleza de los dispositivos conectados a nuestro Wi FI. Si preferimos usar el celular para esto, ezNetScan es la app que nos ayudará en Android, pues tiene una funcionalidad similar. Con estos programas podemos asegurarnos de si el problema es un intruso, identificarlo, y tomar medidas.

Interfaz de Wireless Network Watcher

Cómo blindar nuestra red WiFi

Para asegurar nuestra red WiFi ante intrusos, muchas de las medidas que vamos a mencionar dependen de que accedamos a la interfaz de nuestro router WiFi. Hay muchas guías por Internet para ayudarte con el router de cada operadora, pero, en esencia, deberemos introducir la dirección IP de nuestro router en el buscador, e introducir las claves de usuario y contraseña para que podamos realizar cambios en la configuración.

Algo esencial, es cambiar el cifrado a WPA2, sobre todo si aún empleamos WPE. WPA2 es el sistema más seguro, y se lo pondrá mucho más difícil a un hacker para descifrar nuestra contraseña. Cambiar nuestra contraseña también es importante, sobre todo si nunca lo hemos hecho. Es importante que usemos claves alfanuméricas de, al menos, 10 caracteres, intercambiando letras y números. Lo mejor es que sea un código aleatorio.

Esencial si queremos evitar que un intruso cambie él mismo los parámetros del router es modificar las claves con las que se accede a la misma interfaz del router. Cada aparato tiene unas claves por defecto muy simples, y, aunque, si detectamos una intrusión, siempre podemos devolver físicamente el router a su estado de fábrica, lo mejor es blindarlo ante este tipo de invasiones.

Existen otras muchas redes mucho más seguras que el sistema WiFi, como los aparatos PLC o el cableado ethernet, que se lo pondrán mucho más difícil o incluso imposible a un hacker el penetrar en nuestros sistemas, pero es obvio que las redes WiFi son los sistemas más convenientes para la mayoría de hogares, por lo que es mejor que tengas estos consejos en mente para evitar perder calidad en tu uso de Internet, o riesgos peligrosos para tu privacidad.

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